Si hay una forma mágica de vivir el verano en familia es sin duda viajando de camping con niños. Dormir bajo las estrellas, despertar con los sonidos de la naturaleza y vivir sin prisas, son recuerdos que los peques atesoran para siempre.
Pero como padres, sabemos que no todo es tan idílico: el calor, los insectos, el sol abrasador y los peligros del agua pueden jugar malas pasadas si no vamos bien preparados. Hoy te cuento cómo disfrutar de unas vacaciones de camping con niños en verano, sin que el calor ni los riesgos empañen la experiencia.
Cómo ayudar a los niños a sobrellevar mejor el calor en verano
El calor puede ser uno de los mayores enemigos durante un camping veraniego, sobre todo si viajamos con peques. Los niños se deshidratan más rápido, se agotan antes y pueden sufrir golpes de calor si no tomamos precauciones. Aquí van algunos consejos clave:
Hidratación constante
Lleva siempre una cantimplora o botella reutilizable para cada miembro de la familia. Las hay térmicas que mantienen el agua fresca durante horas. Ofréceles agua cada rato para que beban aunque no lo hayan pedido ¡A veces jugando se les olvida hasta la sed!
Ropa ligera y transpirable
Elige prendas de algodón o lino, claras y holgadas, evitando tejidos sintéticos. Un truco muy útil: lleva camisetas técnicas con protección UV. Nosotros cuando estamos en el camping vivimos en bañador con las camisetas de Decathlon con protección 50.
Sombreros y gorras siempre a mano
Una gorra con visera o un sombrero de ala ancha puede marcar la diferencia. Para los más pequeños, hay gorros con protección para cuello y orejas, perfectos para evitar insolaciones. Además, tened cuidado con los peques que tienen poco pelo o el pelo muy finito porque pueden sufrir quemaduras en el cuero cabelludo.
Siesta o tiempo de sombra en las horas punta
Entre las 12h y las 17h, mejor descansar, jugar en sombra o dentro de la tienda (bien ventilada). Una hamaca bajo los árboles o una manta a la sombra puede ser un oasis en medio del calor. Llevad algunos juguetes para que podáis estar entretenidos durante esos ratitos.
Accesorios que ayudan
- Ventiladores portátiles USB: pequeños, ligeros y recargables.
- Pulverizadores de agua: ideales para refrescarse sin mojarse entero.
- Aire acondicionado portátil: Una mezcla entre las dos anteriores: un pequeño ventilador al que se puede añadir agua con hielo para que pulverice y refresque más.
- Colchonetas refrigerantes: pensadas para perros y gatos, pero muchos padres las usan en cunas o sillas de paseo.
Seguridad en el agua: siempre vigilantes

Pocas cosas les gustan más a los niños que chapotear en el río, el lago o la piscina del camping. Pero ahí también se concentra uno de los mayores peligros del verano. La clave: no bajar nunca la guardia.
Supervisión constante
No hay accesorio que sustituya la mirada de un adulto. Si hay agua cerca, alguien debe estar siempre atento y a menos de un brazo de distancia de los niños pequeños. Aunque sepan nadar, aunque lleven algún sistema de flotación.
Hace tiempo que os hable de porqué los pediatras no recomiendan los manguitos en la piscina y de su posible sustituto: el chaleco flotador de espuma. Estos son más seguros que los manguitos y además hacen que el niño comience a aprender a flotar.
Es cierto que ante estos chalecos hay opiniones encontradas en profesores de natación, pero mi experiencia con ellos es muy buena. Los hemos usado con los dos peques y estamos encantados del resultado.
Protección solar: no todo vale
El sol de verano puede ser tan peligroso como el agua si no se gestiona bien. Y no, no todas las cremas solares son iguales. Hay ingredientes que deberías evitar, sobre todo en productos para bebés y niños.
Revisa el INCI (lista de ingredientes)
Evita cremas con oxibenzona, octinoxato o retinyl palmitate. Son ingredientes cuestionados por su impacto hormonal o por generar irritaciones. Opta por filtros físicos/minerales (como el óxido de zinc o dióxido de titanio), más seguros para pieles sensibles.
Factor de protección adecuado
Para los niños, lo ideal es un FPS 50+ resistente al agua. Aplícalo 30 minutos antes de la exposición y reaplica cada dos horas o después del baño. También puedes emplear una crema no resistente al agua mientras estáis fuera y otra que aguante mejor durante los baños.
No te olvides de estas zonas
Orejas, empeines, cuello, parte trasera de las rodillas, labios (usa bálsamo con protección) y cuero cabelludo (si tienen poco pelo o llevan raya). Es cierto que esto último es un poco guarrada porque se queda el pelo pringoso, así que también puedes optar por una gorra con protección solar.
Accesorios imprescindibles para un camping cómodo y seguro
Viajar con niños es un arte, y el equipaje puede marcar la diferencia entre un caos y una experiencia fluida. Aquí te dejo algunos accesorios que han sido salvavidas en nuestras escapadas veraniegas:
- Tienda con doble techo y buena ventilación: nada como evitar el efecto invernadero al amanecer. Las nuevas tiendas Fresh and Black de Decathlon son perfectas para las altas temperaturas.
- Luz nocturna recargable: con peques nunca sabes cuando vas a tener despertares nocturnos, así que siempre hay que tener a mano una lámpara.
- Mosquiteras portátiles: para cochecito, hamaca o entrada de tienda.
- Manta aislante: ideal para sentarse a jugar..
- Nevera portátil o bolsa térmica: mantener agua y frutas fresquitas es oro puro.
Consejos finales para que todo fluya
Por último os dejo algunos de mis trucos para pasar las vacaciones relajados y sin volvernos locos, porque todos sabemos que viajar con niños a veces es ¡muy estresante!
- Haz listas (sí, varias): de comida, ropa, juegos, higiene… (yo suelo hacer listas, listas de las listas… 😅
- Llévate juegos tranquilos para las horas de más calor: cartas, libros, puzles, melis…
- Crea rutinas, aunque sean básicas: desayunar juntos, contar historias antes de dormir, hacer la mochila del día juntos.
- Y sobre todo, déjate llevar. El camping no es perfección, es aventura. Lo importante es que los niños sientan que están explorando contigo, que cada día es diferente y que están seguros.
Viajar de camping en verano con niños puede ser una experiencia inolvidable si nos organizamos bien. Prevenir golpes de calor, proteger su piel y garantizar su seguridad en el agua, no solo mejora el viaje, sino que da tranquilidad a toda la familia y nos puede ahorrar algún susto.

